Siempre he admirado a, pero aún más desconfiado de, quienes hemos venido en llamar “grandes prohombres”.
Me explicaré.
Jean Jacques Rousseau, ilustre pensador enciclopédico suizo, escritor, músico, botánico… fue uno de los adalides, en el siglo XVIII, de la Ilustración, que es la base del pensamiento moderno en el mundo occidental. Sentó las bases del derecho político moderno con su “Contrato Social” y también la de un renovado concepto de la familia con su “Émile”.
Fue un personaje gigantesco cuya impronta en los conceptos intelectuales posteriores ha sido determinante para nuestra modernidad actual….Pero como la mayoría de los “grandes prohombres” tuvo un curso vital que lo mínimo que puede decirse del mismo es que es controvertido.
Sostenía Rousseau la peregrina teoría, a mi entender, de que el hombre nace bueno y libre … y que luego la vida en sociedad, comenzando por la familia, es la que le esclaviza y lo convierte en perverso…
Hay que reconocer que fue consecuente con sus creencias ya que, supongo que para evitar la contaminación familiar, fue entregando, a medida que fueron naciendo, cada uno de sus cinco hijos al hospicio público, llamado Les Enfants Trouvés . Supongo que con ello reconfortó y aportó un gran estímulo a su compañera Thérèse Levasseur, madre de sus hijos….
Lástima que la pobre Thérese era analfabeta y no pudo en consecuencia deleitarse con la consoladora lectura del Émile.
No he alcanzado a conocer el tenor de las reflexiones que condujeron a Rousseau a concluir que su propia sociedad familiar sería más perniciosa para la educación de sus hijos que la sociedad hospicial ( Ojo al Cristo! Hablamos de un hospicio del siglo XVIII, de antes de la Revolución Francesa).
Tal vez fue, en su infancia, un niño “felizmente” abandonado. Veamos. He revisado unas notas históricas y resulta que falleció la madre de Jean-Jacques pocos días tras el parto .Quedó el crío al cuidado de sus tíos -> Nota: ¡No fue enviado al hospicio!… y supongo que luego de mayor, deseó –por amor paterno- evitarles esta terrible carencia a sus propios hijos.
Es curioso porque, según he leído, manifestó en vida Rousseau que estos años de vida familiar con sus tíos fueron los más felices de su vida. ¿¿??
¿Lo olvidó al concebir l’Émile? … ¿Mera “pequeña” contradicción” de un gran prohombre?
A los dieciséis años de edad, ya en Francia, conoció Rousseau a Madame de Warens quien le acogió en su casa erigiéndose en su tutora, musa y además…. Debo precisar que la mencionada “benefactora” era dieciocho años mayor que Rousseau…
Todos hemos sido jóvenes… ¡Qué caray! ¡Rousseau, también, por muy iconoclasta y rompedor intelectual que luego fuese!
Esta Madame de Warens, nacida en Suiza como Louise Eléonore de la Tour du Pil, había matrimoniado a sus quince abriles con el Barón de Warens…pero en menos de un año instó ella la anulación del matrimonio, y alguna tajada obtuvo supongo, ya que luego la vivaz Madame de Warens montó algunas pequeñas factorías de confección de medias de seda y de lana. Como los negocios no prosperaban, efectuó el preceptivo alzamiento de bienes y marchó tan campante al Ducado de Saboya donde 1) se convirtió al catolicismo… ¿? 2) se postuló con éxito como espía ante el Duque… ¿¿?? (Enciclopaedia Britanica dixit) y 3) logró también que Victor Amadeo de Saboya la enviase por ahí como conversora de protestantes… ¿¿¿???.
¡Singulares capacidades, digo yo!
Se entiende que una mujer así de intrigante (en el doble sentido de esta palabra) cautivase a Rousseau… Además por los grabados a los que he tenido acceso, estaba de muy buen ver, que todo ayuda en esta vida…
Su relación duró catorce años. No fue pues una mera aventura pasajera. Desconozco la causa cierta de su desenlace, pero algunos apuntan a que Madame de Warens rondando ya los cincuenta (en aquel lejano siglo XVIII era bastante) estaba ya algo fondona y probablemente tal circunstancia afectaba a la delicada sensibilidad intelectual de Rousseau…
He leído también que Jean-Jacques viajó a Paris tras abandonar a la de Warens, y que allí conoció a la antes mencionada Thérèse, una insignificante chiquita que era asistenta o femme de chambre en el hotel donde Jean-Jacques se hospedaba, y con la que no sólo se emparejó de por vida sino con la que suscitó los cinco hijos mencionados… ¡Que cambio de tercio!, Jean-Jacques!
Le serían de aplicación aquellos versos de Zorrilla en Don Juan Tenorio:
Desde la princesa altiva
a la que pesca en ruin barca,
no hay hembra a quien no suscriba,
y cualquier empresa abarca
si en oro o valor estriba.
Lo corrobora el hecho de que en aras de encontrar otras fèminas con quienes establecer , además de lo otro, un cierto partenariado intelectual digno de su altura de miras, simultaneó la femme de chambre con otras relaciones de buen nivel como fueron: Madame Suzanne Françoise de Larnage , Madame d’Épinay y Madame d’Houdetot.
Aunque podría además relatarles algunos hechos delictivos de Rousseau, que he leido cometió – por cierto alguno bastante feo- , no me parecería una iniciativa inteligente , y aún menos elegante. Tampoco es en absoluto mi objetivo degradar a un gran pensador como fue Rousseau.
En mi opinión su obra es gigantesca en el dominio del derecho político . “El Contrato Social” con su concepto de democracia directa del pueblo y su obsesión por el imperio de la voluntad general son de una total vigencia en nuestros días y encontrarían, con toda seguridad, un eco adecuado en la situación de desnorte politico que estamos viviendo en España desde hace ya unos años.
Personalmente soy bastante mas refractario a sus tesis en lo que respecta a educación y moral, pues en estos aspectos si que creo que debe existir una alineación suficiente ( nadie es perfecto) entre dichos y hechos o por lo menos no una opuesta confrontacion entre ambos, lo cual no fue en absoluto su caso.
Detengo aqui mi tecleo y concluyo esta entrada. Espero haber explicado la razón de su título, Cuanto antecede , una vez más, es una modesta reflexión personal, sin ambición ninguna de sentar càtedra de nada, ni obviamente de molestar a nadie. ¡Sólo faltaría!
Nota bene:
He mencionado al principio que Rousseau fue un pensador suizo.
Es cierto , pues nació en Ginebra. He sido, sin embargo, algo provocador.
Marchó Rousseau a Francia de adolescente. Toda su obra literaria fue en lengua francesa. Sus amantes fueron francesas. Tambien fueron franceses sus hijos, asi como el hospicio en que los alojó….
Francia lo ha “adoptado” como francés.
Está enterrado en el Panthéon -pudridero de hombres ilustres- a pocos metros de la tumba de Voltaire, con quien por cierto mantuvo una entrañable enemistad.
Entre otras muchas virtudes, los franceses tienen la capacidad de asimilar como propios los personajes de talla que se instalan en su hexágono geográfico. Es una habilidad envidiable. En España nos limitamos a denostar a los personajes insignes propios, que tambien los hay, y a realzar sus defectos por razón de la terrible lacra de la envidia que es nuestro principal defecto intelectual-nacional.
¿Cuanta gente piensa que Rousseau fue francés?. Mucha.
¿Cuanta gente (no española) piensa que Picasso también lo fue? Tambien bastantes.
¿Cuantos saben que la primera Compañía de tropas que liberó Paris en la Segunda Guerra Mundial fue española? ¡Muy pocos han oído hablar de “La Nueve” !
¿Quien conoce la liberacion de Paris por la División Leclerc? Muy muchos.
Los franceses son unos fagocitadores inteligentes. Bien hecho.



